martes, 8 de marzo de 2011

Capitulo 8. Shizu se duerme por el camino

Cerrar la puerta. Ese momento en el que todo acaba pero en realidad todo empieza. Venderlo todo, no quedarme con ninguna pertenencia. Quedar con toda la gente que siempre ha estado conmigo, antiguos amigos, nuevos amigos, familia, viejos conocidos, amores, ex amores. Despedirme de ellos, no para siempre, solo algo temporal, pero que sepan lo agradecida que estoy de tenerles en mi vida, o de haberlos tenido en algun momento, por hacerme tal cual soy y por dejarme hacer lo que de verdad quiero. Saldar todas las deudas pendientes, no dejarme nada en el tintero, todo finiquitado. Llenar una maleta de ropa, un portatil en mano para seguir el contacto con mi mundo y dinero en la cuenta del banco suficiente para subsistir el tiempo necesario. Y despedirme de la ciudad, de los rincones por los que siempre ando, de la playa, quizas sea lo que mas eche de menos, de mi coche al que tengo especial cariño aunque el me odie en exceso... De los parques, restaurantes, teterias, bares que han sigo testigos de mi vida y de mi gente , de los rincones que odio, a los que no echare de menos por muchos siglos que pasen. Y partir para el aeropuerto, sola y con una sonrisa en la cara aunque haya lagrimas en mis ojos, por todo lo que se deja atras y por la emocion de lo que me espera.
Llegar al avion, sentarme y examinar cada punto a seguir. Observar alegremente como todo el mundo dentro del avion esta con ese nerviosismo que tenemos cuando viajamos. Salvo algun estirado que ya esta demasiado acostumbrado a ir dentro de ellos por cuestiones de negocios y ni siente ni padece. Arranca el avion y empieza la aventura. Pasarme las horas en el avion planeando todo lo que hay que hacer...
Llegar a un pais extranjero donde cada palabra que oyes suena a chino (quien sabe sino es China el mismo pais!), y sonreir, porque quizas ahora no entiendas nada pero en un futuro no tendras que esforzarte para saber que te estan diciendo. Trabajar, vivir en otro sitio diferente, nuevas personas, nuevos amigos, buenos amigos, muchos recuerdos, añoranzas, sentimientos de frustracion, tristezas, morriña, seguir en contacto con todos los demas, aunque alguno se quedara por el camino... Vergüenza de conocer a alguien que te agrada, sonrisas, fiestas, domingos de resaca, domingos en cama sin nada que hacer. Semanas estresantes, nuevos proyectos, nuevas ambiciones. Todo avanza rapido, da vertigo, pero de repente no hay tiempo para pensar en nada mas. Cumplir un sueño, empezar a construirlo, vivir en el, sentirlo, saborearlo. Pequeños viajes de vuelta fugaces a mi vida anterior, ver a todo el mundo, risas, lagrimas, grandes cenas, grandes charlas. De vuelta a mi nuevo lugar, llantos en el viaje de vuelta pero feliz. Volver al sueño, sentirme bien, en paz, realizada y comoda. Y que cuando todo se convierta en rutina, una rutina feliz, entre por la puerta esa persona y diga... "Ya estoy aqui" con una sonrisa.

Post realizado sin corregir, tal cual sale de mi cabeza. Una utopia que ojala viviera, pero me considero demasiado estupida para ser egoista y hacerlo algun dia... Aunque seguire empeñandome en hacer las cosas lo mejor que pueda. En el viaje de vuelta del gimnasio, pensaba en esto. De repente me vino a la cabeza una secuencia de imagenes y nada mas pensandolo me di cuenta de lo bien que estaba viviendolo en mi imaginacion. Un sentimiento tan profundo que me asustaba pensarlo, necesitaba plasmarlo y me he dejado aun asi mil cosas en el tintero. Pero sentir todas las sensaciones que iban sucediendo a cada paso escrito ha sido gratificante. Ojala algun dia tenga ese valor, el valor de plantarle cara al mundo y por una vez dejar de mirar a los demas y mirarme yo en el espejo y decir; oye, tu tambien mereces vivir feliz.

2 comentarios:

Brambo dijo...

Creo que todos hemos tenido alguna vez a lo largo de nuestra vida el deseo de dejarlo todo atras, liarnos la manta a la cabeza y largarnos, y hace falta ser muy valiente , son pocos los que se atreven a hacerlo, suelen ser gente que se guian mucho mas por el corazon que con la cabeza.

Hacer realidad nuestros sueños, nuestras ambiciones es algo increible y satisfactorio, a veces no se consigue, pero siempre hay que intentarlo. No hay nada peor quedarse con sensacion de que podiamos haber conseguido algo y no haberlo intentado, esto es en todos los ambitos desde el amoroso, al laboral.

El mundo es para los valientes, para los que lo intentan y para los que fracasan pero habiendolo dado todo para ello.

Náyane dijo...

Yo creo que algún día podrás algún lograr eso que ansías. Poco a poco se hace camino y no porque no suceda ya significa que no vaya a ocurrir algún día. Quizás no hace falta viajar fuera, sino hacer un viaje dentro de ti ( no sé si me explico).
Poco a poco se va plantando cara al mundo.